Entrar al metro y encontrar sitio para sentarse sin tener que competir contra un montón de codos que luchan por ser el primero en entrar; llegar al barrio de moda desde hace unos meses para tomar unas cañas con amigos y descubrir que la mitad de garitos están cerrados; llamar a 5 empresas diferentes para que te solucionen el problema con las tuberías que amenazan con convertir en piscina privada tu baño y escuchar como respuesta el mismo mensaje mecánico y metálico informando de que volverán en septiembre; salir a las 15.00 de la tarde de casa y descubrir que tu calle se ha convertido en un desierto por el que solo pasa alguna pelusa gigante arrastrada por el poniente;  entrar en un aeropuerto y  descubrir que es el lugar con más vida de toda la ciudad; buscar agua fresca en la nevera del supermercado y hallar las estanterías vacías…

Almaeleros, si últimamente habéis vivido más de 3 de estas situaciones, ¡enhorabuena!  Estáis en una de las épocas más maravillosas del año: el verano. Para muchos, el tiempo de las vacaciones, del descanso, de la tranquilidad, de la playita, de los días eternos, de gazpacho, de viajar, de ponerse morenito, de dormir la siesta.

Las vacaciones, esa corta  época que para muchos es el motor de todo el año.  Unas semanitas que con tan solo pensar en ellas nos hacen sonreír, nos hacen sentir más descansados, más felices, ilusionados. ¡Qué maravillosa sensación la de estar de estar de vacaciones!

Y no es para menos, almaeleros, las vacaciones traen consigo un montón de beneficios para nuestra salud como la disminución de la presión arterial, la reducción del estrés, la mejora del estado anímico o la mejora de la calidad del sueño.

Lo que quizás no teníais tan claro es que tener vacaciones es también muy importante para estudiar una lengua. Quizás nunca habíais relacionado estas dos ideas, pero os podemos asegurar que las vacaciones son totalmente necesarias cuando eres estudiante de una nueva lengua.

LA DESCONEXIÓN TE AYUDA A ASIMILAR

Experimentos llevados a cabo en el 2009  por la Facultad de Medicina de Harvard han demostrado que, cuando nuestro cerebro está completamente relajado, asimila el conocimiento y la energía de manera que  mejora y memoriza las nuevas habilidades que aprendió semanas atrás.

Por eso, unas buenas vacaciones tras tu curso de español, de inglés o  de chino le vendrán estupendas a tu cerebro para aumentar su energía.

Nada mejor que una pausa para asimilar todo lo aprendido y dejar que todos esos tiempos verbales, preposiciones y  nuevas palabras se asienten y se organicen en el cajón que les corresponde dentro de tu maravilloso cerebro.

VIAJAR ES LA OPORTUNIDAD DE ORO PARA PRACTICAR LO APRENDIDO

Cuando les preguntamos a nuestros estudiantes por qué estudian español una de las respuestas más comunes es  “para viajar”.  Y sin duda, las vacaciones son el momento estrella para hacer las maletas y lanzarnos a la aventura.

El turismo idiomático es una modalidad de turismo cultural que tiene como atractivo y motivación el aprendizaje o perfeccionamiento de un idioma distinto al nativo en otro país. Cada vez es más común que reforzar un poco más nuestra nueva  lengua  se convierta en la excusa perfecta para viajar.

Estos viajes se convierten en la oportunidad de oro para practicar todo lo aprendido y demostrarte a ti mismo que el esfuerzo no ha sido en balde. Qué reconfortante es la sensación de hablar en una lengua que no es la tuya y que te entiendan, ¿verdad?

Sensaciones de satisfacción, buenos momentos y risas son las que podrás contar en tus postales AlmaELE a esos amigos y familiares que se quedaron en casa y que irán felices a recogerte al aeropuerto el día de tu regreso.

Almaeleros,  para vuestras vacaciones no preparéis solo la maleta, llevaos  también muchas ganas de comunicaros  con la gente nueva que conozcáis. No seáis tímidos y sacad vuestros subjuntivos a pasear. Seguro que os sorprende lo mucho que habéis aprendido.

LAS VACACIONES, EL MOMENTO DEL AMOR

Gente nueva, días eternos, sonrisas que se encuentran, románticas puestas de sol, lugares desconocidos esperando ser descubiertos… Las vacaciones nos llevan por nuevos rumbos.

Todo lo que vivimos durante esa época nos parece mejor, más divertido, más bonito, más especial. No sabemos si realmente porque lo es o simplemente se trata de ese espejismo en el que entramos al encontrarnos libres de despertadores, de obligaciones y de la rutina.

Sea como sea, durante las vacaciones estamos más abiertos a enamorarnos. ¿Quién no ha tenido un amor de verano o un romance en la Toscana del que luego poder hacer una bonita película?

En ocasiones en nuestra vida diaria la empatía se enfría y las diferencias entre distintos contextos sociales pueden hacer que nos alejemos por completo. Sin embargo, viajar, como enamorarnos, nos hace sentir más vivos. Son procesos que nos fijan en el aquí y el ahora con las mayores explosiones de dopamina que jamás hallamos experimentado. Es natural que uno inspire al otro y que en muchas ocasiones sucedan juntos.

Pero cuidado, no solo hablamos de un amor romántico por otras personas.

Estar rodeados de una nueva realidad nos puede llevar a enamorarnos de esta nueva cultura que estamos descubriendo, de su lengua, de su estilo de vida.

Sin duda, los viajes vacacionales pueden convertirse en una ocasión de oro para enamorarnos. ¿Almaeleros, ya tenéis pensado vuestro próximo destino? Allí os puede estar esperando un gran amor al que declararos como auténticos enamorados de las lenguas con aquello de: “ ¡Te quiero desde el presente de indicativo hasta el pluscuamperfecto de subjuntivo!”.  

ÉPOCA DE MOTIVACIÓN Y NUEVOS PLANES

Según la psicóloga Deborah Mulhern, las vacaciones hacen que las personas tengan una mejor perspectiva de la vida. Al mismo tiempo, las motivan para cumplir sus metas, incluso si te trata únicamente de un descanso de 24 o 48  horas.

Las vacaciones nos animan a crecer y a seguir mejorando. ¿Cómo no nos van a ayudar a ser mejores estudiantes de una lengua?

Una escapada te puede ayudar a despejar tu mente, cuando estamos relajados, hay actividad notoria en partes del cerebro que se cree que están asociadas con el procesamiento de experiencias anteriores. Al reorganizar el cerebro, es más fácil crear nuevas ideas y soluciones para situaciones que podríamos haber pasado por alto.

Con un cerebro reorganizado y lleno de energía es más sencillo abrirnos a nuevas expectativas, somos más creativos y esto en numerosas ocasiones está relacionado con la idea de empezar nuevos proyectos. ¿Por qué no  el de empezar con el ruso, el chino o el español?

De hecho, tras las vacaciones se dispara el número de matrículas en centros de idiomas y escuelas de lenguas para embarcarse en nuevas aventuras lingüísticas.

¿Seréis vosotros una de esas nuevas inscripciones? ¡Lanzaos a la aventura de aprender nuevas lenguas y culturas con el cerebro descansado!

TIEMPO LIBRE: TRANQUILIDAD, LECTURA Y SERIES

El tiempo libre es uno de los regalos más preciados que nos ofrecen las vacaciones. Disfrutar de una tarde sin más planes que leer tranquilamente o una noche sin horario límite para vivir un maratón de tu serie favorita, ¡qué delicia vacacional! Y si además estos lujos los podemos vivir desde la perspectiva del enamorado de las lenguas se convertirán en una manera ideal de practicar el idioma que estés estudiando.

¡Vacaciones, tiempo de lecturas, cine y series en versión original!

Además,  ser consciente de  que estás aprovechando este tiempo para mejorar, te hace sentirte doblemente satisfecho, por la tanto, te ayuda ser un poco más feliz.

Almaeleros, ha llegado el momento de empezar a marcar como vistos o leídos los títulos de nuestras listas personales de “pendientes”:  ¡han llegado las vacaciones!

Desde AlmaELE os deseamos a todos los que estáis en vuestra época de descanso que la aprovechéis, la gocéis y la viváis con todas sus ventajas. A todos los que todavía no las habéis podido disfrutar, tranquilos, todo llega. Y a los que ya las habéis disfrutado, recreaos en su nostálgico recuerdo, pero sobre todo, ¡empezad a organizar las próximas!

¡Felices vacaciones a todos!