Nosotras somos dos de las miles de profesoras reinventadas y digitalizadas gracias a la pandemia y si de algo estamos sorprendidas es de las muchísimas ventajas que ofrece la posibilidad de dar clase desde casa. Mirad, aquí os presentamos algunas de las conclusiones a las que hemos llegado.

1. LA PREOCUPACIÓN DE LLEGAR TARDE DESAPARECE

Si eres de esos profes que para llegar al trabajo necesita conducir o coger al transporte público, se acabaron tus problemas. Ahora la clase está en el salón de tu casa. Atrás quedan los sprints para no perder el bus, los empujones en el metro y los atascos en la entrada de la ciudad.  Atrás queda ese miedito a llegar tarde y las prisas estresantes que en ocasiones te hacían entrar a la escuela como si vinieras de correr una maratón.

2. NUEVO OUTFIT, NUEVA COMODIDAD

Confesémoslo, dar clase vestida  con el pantalón del chándal o en pantuflas es un regalazo.  Después de esta cuarentena, realmente nos planteamos que la broma sobre los presentadores del teledirario no es solo una broma… Matías Prats sí tiene piernas, pero estamos seguras de que en verano lleva pantalones cortos. ¡Bravo, Matías! No aprovechar los regalos que te ofrece tu profesión debería implicar una penalización salarial. Nosotras por si esto sucediera, cumplimos las normas del ouffit de la nueva comodidad.

 

3. SORPRENDENTEMENTE MÁS CERCA DE TUS ESTUDIANTES, IMPOSIBLE

Este punto es muy curioso porque a pesar de encontrarte a  kilómetros de distancia física esta modalidad de clases te permite traspasar una barrera que en el aula nunca podríamos franquear. Podemos ver sus casas, conocer a sus familiares, verlos reaccionar ante situaciones cotidianas  en un entorno académico poco habitual. Sin duda, dar clases online nos ha ayudado a entender mejor a los estudiantes, a utilizar su casa (y la nuestra) como un recurso más y a aprovechar la comodidad y la naturalidad que les da estar en su habitación, salón, terraza o baño (esto último es una vivencia real) para que aprender español sea algo más fácil y bonito todavía.

 

4. SIEMPRE PERFECTA

Quien no haya acabado una clase con una mancha de rotulador en la cara, el flequillo revuelto o el rímel corrido después de un ataque de risa por algo que ha pasado en clase no es profesor. Por eso, he aquí nuestra sorpresa al comprobar cómo dar clase online te permite verte en pantalla todo el tiempo. ¿Qué me decís de esta novedad? Muchos dirán que no les gusta verse, que se sienten raros… pero, profes, aprovechad esta situación. Desde que somos profes digitales nosotras siempre damos perfectas a cámara… o al menos eso creemos…

5. EL MUNDO ESTÁ A UN CLIC, AHORA MÁS QUE NUNCA

El dinamismo que aportaba el movimiento físico en el aula presencial podemos sustituirlo por las  miles de posibilidades que nos ofrece tener todo lo que queramos encontrar a un solo clic: vídeos, curiosidades, juegos, música, cortos, series, actividades interactivas… es un recurso sin límites. Y estamos seguras de que nos queda mucha punta por sacarle a este lápiz digital.

6. “ENSEÑANDO VOY, APRENDIENDO VENGO”

Como dice el blog de nuestra querida Concha Moreno, a la que dedicamos una entrada hace unos meses, una vez más, esto de enseñar nos da la oportunidad de seguir aprendiendo. Si algo es seguro en esta etapa es que hemos tenido que aprender a cómo dar clase en nuevas plataformas como Zoom, Skype, Hangouts, Webex, Jitsi Meet… Esto nos ha hecho ponernos las pilas a muchos y cambiar algunas estrategias para que nuestras clases siguieran siendo igual de fantásticas que siempre.  Pero lo mejor de todo, sin duda, es la satisfacción sentida tras ver que tus estudiantes siguen aprendiendo igual de felices. Si es que el refranero español ya lo decía: “nunca pasarás una pandemia sin saber una cosa más”.

 

7. CUANDO HACES POP  YA NO HAY  STOP: IMPOSIBLE PARAR DE CREAR MATERIAL

No sabemos si a vosotros también os ha pasado, pero nosotras hemos entrado en un círculo virtuoso. En nuestras primeras clases necesitábamos material adaptado a las necesidades concretas de los grupos que estábamos dando y esto nos llevó a tener que crear material para trabajar. ¡Y con ello abrimos la caja de pandora! Los resultados fueron geniales y esto nos ha impulsado a seguir creando más y más… Nuestros ordenadores se han convertido en una especie de paquete de Pringles: hemos hecho pop y ahora ya no hay stop.  De hecho, estamos preparando un montón de actividades más para compartir con todos vosotros. Estamos muy emocionadas con nuestra nueva vertiente AlmaELE y pronto os contaremos más cositas.

8. LAS PAUSAS MÁS CÓMODAS Y  PRODUCTIVAS  JAMÁS VIVIDAS

¿Imaginas poder disfrutar de la pausa entre clases en el sofá de tu casa? Este es uno de los muchos placeres que hemos descubierto como profesoras online noveles. Completar la maravillosa posibilidad de seguir trabajando con todas las comodidades de estar en casa es una combinación mágica. Hemos redescubierto rincones de casa que cambian cuando les da el sol, que son perfectos para leer o para pensar, que son ideales para hacer algo de deporte… Nos hemos reenganchado a la comida casera y nos hemos olvidado de las fiambreras.

Y así podríamos seguir con muchos más puntos explicándoos lo que hemos descubierto…

¡Qué maravilla saber que la profesión más bonita del mundo no pierde su encanto en el formato digital! Al contrario, se enriquece al poder darle otros toques nuevos y creativos.

Y aquí estamos, almaeleros, contándoos que nos sentimos muy felices de habernos reinventado y de haber completado un poco más nuestro perfil laboral; pero sobre todo estamos contentas de haber sabido poner por delante las cosas buenas y de poder vivir las dificultades como una oportunidad de crecer y de seguir mejorando.