5 cosas que no sabías de las tildes

 ¡TILDA CON ESTILO!

Hoy nos gustaría hablar de una pequeña marca ortográfica muy muy característica del español y que a pesar de ser muy útil para poder entender un texto escrito, en ocasiones nos marea y es protagonista de muchas polémicas.

¿Ya sabéis de qué estamos hablando? Sí, sí, sí, eso es. Se trata de la tilde.

Dibujar la tilde es sencillo: una simple rayita inclinada salta de puntillas sobre  una vocal, parece que vaya a reposar sobre ella, pero no, se mantiene en el aire, siempre mirando al este.

¡Qué pequeño signo! ¡Qué frágil! Y al mismo tiempo o quizás por eso mismo, ¡qué interesante!

Sabemos que, como buenos almaeleros, sois de los que no os gusta que os toquen las tildes y que, probablemente, lleváis siempre un bolígrafo preparado para defenderlas. Hoy, además, os vamos a presentar cinco curiosidades de las tildes para que seáis unos expertos.

Libreta - No me toques las tildes que me conozco

Libreta – No me toques las tildes que me conozco

1.La tilde, símbolo del español como la Ñ.

 ¿Sabías que esta representación gráfica es tan exclusiva del español como la letra Ñ?

Generalmente, los hablantes que compartimos una lengua materna tenemos claro cuál es ritmo y el tono que nuestra lengua necesita para ser entendidos. La prosodia de nuestras palabras habladas la llevamos de serie, pero ¿qué pasa cuando queremos que también se refleje en la escritura? Aquí entran en juego las tildes. Y esta fantástica marca escrita no existe en todas las lenguas con el mismo valor, ni de la misma forma. 

De hecho, el uso de la tilde como “signo colocado sobre la vocal de la sílaba tónica de la palabra”, como define la Ortografía de las Academias, es un signo que no utiliza ninguna otra lengua en la actualidad, y solo se sabe que lo hiciera alguna vez el italiano, pero lo eliminó de su lengua. 

¡Qué curioso! Las tildes hacen que el español sea más especial y bonito todavía. ¡Qué maravilla!

2.Un único modelo, un modelo único

Si  miramos con atención el teclado del ordenador  encontraremos símbolos o marcas gráficas muy similares a nuestra exclusiva tilde (´, `,^…) , pero que en otras lenguas,  como por ejemplo el francés, se pueden combinar incluso en una misma palabra: entênté, délétère

 En español, solo es posible encontrar un único modelo de tilde. Se trata del acento que llamamos “cerrado”, va siempre inclinado hacia la derecha y exclusivamente sobre las vocales. Y, almaeleros, aunque algunas personas siguen pensando que las vocales mayúsculas no necesitan tildes, ¡eso es solo una leyenda urbana! 

Ya ves, tenemos un único modelo de tilde. ¡Disfrutemos de nuestro modelo único y no lo dejemos olvidado en la punta del boli, del lápiz o en alguna tecla de difícil acceso en el móvil…!

3.“Donde dije digo, digo Diego”: solo y sin tilde

Si hablamos de cambios en la escritura de las palabras sabemos que La Real Academia de la Lengua trae un poco de cabeza a todos los enamorados de la escritura correcta, especialmente en el campo de las tildes.

Estos cambios afectan especialmente a las palabras en las que coinciden varias vocales en una misma sílaba (diptongos, triptongos, hiatos…). En estos casos  la Ortografía de la Real Academia estableció en 1999 algunas convenciones que a partir de la edición del 2010 han pasado a ser reglas obligatorias.

Para aclarar un poco este punto, ¿qué te parece si te refrescamos un poquito la memoria?:

  • ESTE, ESE, AQUEL. Los demostrativos este, ese y aquel no llevan tilde cuando funcionan como adjetivos, ni cuando son pronombres. Por ejemplo: Este (adjetivo) chico de la foto es más guapo que este (pronombre) que está delante de ti.
  • SOLO. Ya no necesita la tilde para quitar la ambigüedad entre el adjetivo y el adverbio. Así diremos: “Juan vive solo” (adjetivo), pero también diremos “No discutas con Juan, él solo vive su vida”(adverbio solamente).
  • GUION. Es una de las palabras que más veces se tilda sin necesidad, pero no es la única. Hay muchas palabras con diptongo (dos vocales en la misma sílaba) que nos hacen dudar, por ejemplo: truhan, pie, Luis…  

 

 

4.Cuestión de nombres… ¿Tilde o acento? ¿Es lo mismo?

El mundo está divido por las elecciones que hacemos en nuestro día a día.  Están los que beben Pepsi y los que beben Coca Cola;  los que son de gato o los que son de perro;  los de boli y los de lápiz; los que matan por los grumitos del Cola Cao y los que se enroscan las orejas disfrutando de un Nesquik… Y  entre estas pequeñas elecciones,  se encuentra una más al hablar de nuestro protagonista: hay quien lo llama tilde y hay quien prefiere llamarlo acento.

¡¿Entonces en qué quedamos?! ¿Unos tienen más razón que otros? Pues no exactamente, pero es importante saber que todas las tildes son acentos, pero que, sorprendentemente,  no todos los acentos son tildes.  ¿Parece una broma, verdad?

Sabemos que hay personas que tienen un acento peculiar a la hora de hablar marcado por su lugar de origen o por su lengua. Es fácil averiguar de dónde es alguien si lo escuchamos hablar, especialmente si lo hace en una lengua que no es su lengua materna.  Puede ser divertido, incluso sofisticado marcar tu acento.

Pero también hablamos de acento cuando nos referimos a la fuerza que le damos a una sílaba especial dentro de una palabra. No todas las sílabas  de una misma palabra se pronuncian con la misma fuerza, este es el que conocemos con acento prosódico.

Es gracias a él que podemos diferenciar las palabras como agudas, llanas, esdrújulas o sobreesdrújulas, ¿os suena? Y cada palabra tendrá sus propias reglas para marcar qué sílaba es la protagonista en los golpes de voz (sílabas tónicas) y qué sílabas se convierten en relleno, en acompañantes  (sílabas átonas).

Algo interesante es que este acento prosódico siempre se pronuncia, pero no siempre se escribe y esto depende de las reglas de acentuación.

Sin embargo, esa rayita saltarina de la que hablábamos antes, la tilde, también podemos llamarla acento, pero en esta ocasión se trata de un acento gráfico u ortográfico. Es el signo con el cual, cuando las reglas nos lo marcan, representamos en la escritura el acento prosódico.

Así que elegir llamar  tilde o  acento  para hablar de esta marca es tan válido como beber Coca-Cola o Pepsi para refrescarnos en veranito.  

5.¡Deja de revolver con el revólver!

Hay momentos en que las tildes muestran su cara más rebelde y rompen la lógica de su valor porque aparece en palabras que solo tienen una sílaba. ¿Para qué necesitamos poner una marca que diferencie la sílaba tónica si solo hay una sílaba? En este momento de rebeldía, la tilde deja de ser solo un acento ortográfico  y se convierte en un acento diacrítico. Esto significa que con su presencia marca que hay palabras que tienen diferentes “trabajos gramaticales” e incluso significados diferentes (de como preposición y como verbo dar; te como pronombre y como bebida).

Poned atención, porque el diacrítico no es exclusivo de las palabras monosilábicas, también tiene mucha importancia en palabras con más de una sílaba y nos ayudará a diferenciar ideas con contextos tan distintos como saber inglés o saber de ingles. ¡Qué importante la tilde para escribir con propiedad! Imaginan en las noticias un titular que rezara: “Mato a su padre al salir de la cárcel”. Estaríamos confusos al no entender si se trataba de una noticia o de un anuncio que publicita los servicios de un asesino poco arrepentido de sus delitos…

¿Os podéis hacer una idea de la cantidad de malentendidos que puede provocar una sola tilde? Tal vez podamos vivir momentos muy graciosos pero para evitar encontrarnos en situaciones comprometidas, desde AlmaELE queremos que tengáis a mano algunas de las palabras que más confusión pueden causar. Para ello, hemos creado una infografía en la que podréis ver de manera muy clara qué pasaría si olvidáramos ese pequeño signo ortográfico. Podéis descargar esta infografía para estudiar con vuestros hijos, para trabajarla con vuestros estudiantes, para ponerla en el trabajo al lado de la mesa de ese compañero que nunca pone tildes, para decorar vuestra clase y en cualquier lugar donde las tildes sean ignoradas. ¡Pobres tildes!.

 

Almaeleros, si sois de los que estáis preocupados por el buen uso de las tildes, de los que lleváis por bandera este signo ortográfico, de los que releéis los mensajes escritos para no caer en el error, de los que seríais felices si pudierais ir marcando las tildes que le faltan a los mensajes escritos que encontráis por la vida, ¡no lo dudéis! Haceos con alguno de los bonitos productos AlmaELE de la colección NO ME TOQUES LAS TILDES QUE ME CONOZCO.

¿Os animáis?